
En mi cabeza
solo la idea de decirte,
al oído, todo aquello
que tantas veces callé
y que necesito que sepas.
Una lucha contra el tiempo,
que se alarga con demasiado silencio,
pero que será una realidad
cuando menos lo esperemos,
porque luchamos para ello.
Dejaremos de lado todo lo malo
y escalaremos montañas
de placer inusitado y de deseos
cuando las pieles se encuentren
en el lugar acordado para ello.
Aunque no lo crees,
te extraño aun más, mucho más,
de las veces que te lo digo.
Parece que sin ti a mi lado,
el tiempo se ha detenido
en un horrible y mal sueño
del que despertaremos juntos
anhelando ese encuentro.
Tu imagen me da energías
para superar este confinamiento
que nos aleja tanto en la distancia,
pero que nos une en el pensamiento.
Y cuando todo esto pase,
me abrazaré a tu cuello
y lloraré mis sentimientos.
Volveré a ser quien llene
de placer tus mejores momentos.
Sin estrés y sin agobios.
Disfrutando a cada momento.
Y aprenderemos la lección
de estar bien, incluso contra el viento.